
Reparación de persianas
Cinta, lamas, recogedor, polea, tambor o motor: diez averías catalogadas que se diagnostican delante de ti y, casi siempre, se resuelven en una sola visita.

Vamos a tu casa, abrimos el cajón y te decimos qué falla y cuánto cuesta antes de tocar nada. Diez años arreglando persianas en Burgos capital y en la provincia.
Repararla, sustituirla, automatizarla, mantenerla o fabricarla para un hueco imposible. El mismo técnico para las seis cosas: nadie te manda a otro sitio a mitad del trabajo.

Cinta, lamas, recogedor, polea, tambor o motor: diez averías catalogadas que se diagnostican delante de ti y, casi siempre, se resuelven en una sola visita.

Persiana nueva de aluminio, PVC, madera, acero o motorizada. Medimos gratis en tu casa, fabricamos a medida y retiramos el conjunto viejo el mismo día.

Automatizamos la persiana que ya tienes sin obra: motor tubular o cinta motorizada, con cable o vía radio, aprovechando cajón y eje actuales.

Revisión antes de que se rompa: engrase de guías, polea y tambor y ajuste de finales de carrera. Con contratos anuales para comunidades de propietarios.

Para arcos, miradores y galerías que no admiten medida comercial. Tomamos la medida hueco a hueco y fabricamos cada conjunto bajo pedido.

Persiana descolgada, atascada abajo o cierre de local que no baja: cuando la vivienda se queda abierta, salimos el mismo día.

Quien responde a tu aviso es quien va a subir a tu casa: el trabajo lo hace el profesional colaborador que te ha dado el precio, con la furgoneta cargada de cinta, lamas, poleas y recogedores de las medidas que más se piden en la ciudad.
Eso cambia dos cosas. La primera, que la mayoría de averías se resuelven en la visita en lugar de dejarte la persiana a medias hasta que llegue la pieza. La segunda, que el precio que te damos antes de salir es el que se cobra al terminar: si al abrir el cajón aparece algo distinto, se para y se te consulta antes de seguir.
Elige lo que más se parece a lo tuyo y te llevamos directo a cómo se repara, cuánto cuesta y cuánto se tarda.
«Se ha parado a medias y no hay manera»
Casi siempre es una lama salida de la guía o el tope de retención vencido. Forzar la cinta en ese momento es lo que acaba rompiendo el tambor.
«Me he quedado con la cinta en la mano»
La cinta se deshilacha por dentro del cajón durante meses antes de partirse. Se sustituye por una de 14, 18 o 22 mm según el recogedor.
«Le doy al botón y no pasa nada»
Puede ser el condensador, el final de carrera desprogramado o el mando sin memoria. Antes de cambiar el motor comprobamos las tres cosas.
«Entra luz por el medio de la persiana»
Las lamas de PVC se cristalizan con el sol y las de aluminio se doblan por un golpe. Se sustituyen solo las dañadas, sin desmontar el conjunto.
«La persiana se me baja sola»
El muelle del recogedor pierde fuerza con los años y deja de frenar. Se cambia por uno nuevo, empotrado o de superficie, según el hueco.
«Ha caído de un lado y se ha quedado torcida»
Se ha soltado una grapa del tambor o se ha salido de la guía lateral. Cuanto antes se atienda, menos lamas se dañan.
Cuatro pasos, sin visitas de tanteo ni presupuestos que llegan por correo tres días más tarde.
Desde el formulario o por correo. Con dos datos —tipo de persiana y qué hace— ya te damos un rango de precio.
El diagnóstico se hace en tu casa y delante de ti. Sin desmontar nada que no haga falta.
Te decimos qué pieza falla y cuánto cuesta. Si aceptas, en la mayoría de averías se resuelve en la misma visita.
Subimos y bajamos la persiana contigo delante, recogemos los restos y te explicamos qué vigilar.
Estas son las seis situaciones que más se repiten en Burgos, con el procedimiento que sigue cada una y su precio y tiempo de partida.

Cinta nueva del ancho que pide el peso del conjunto y recogedor tensado. Es el aviso que más se repite en Gamonal y Capiscol.

Mando, condensador y finales de carrera se descartan por orden. En bastantes avisos el motor estaba sano y lo que fallaba era la programación.

No basta con enganchar la grapa que ha cedido: se revisan todas las sujeciones al eje antes de subir el conjunto. Típico del casco antiguo.

Se extrae el eje completo, se cambia el tambor que patina y se comprueba si el octogonal ha quedado vencido por el peso.

Cinta de acero nueva y alineación del tambor. Montar acero sobre un tambor descuadrado es garantizar que vuelva a partirse por fatiga.

Polea con el cojinete comido, guías sin engrasar y cinta rozando. Media hora de trabajo que evita el cambio de cinta seis meses después.
Cuéntanoslo y te decimos qué pieza es, cuánto cuesta y cuándo podemos pasar.

La pregunta no se resuelve por la edad del conjunto, sino por tres datos que se ven en cinco minutos con el cajón abierto. El primero es si el perfil de la lama se sigue fabricando: con una lama descatalogada no hay reparación posible más allá del parche, porque la siguiente rotura obliga a cambiarlo todo igualmente.
El segundo es el estado del eje y del tambor. Un eje octogonal vencido por el peso arrastra a la cinta, a la polea y al recogedor uno detrás de otro, y ahí cada reparación suelta solo compra unos meses: es el caso de manual en el que compensa cambiar antes que seguir reparando.
El tercero es el gasto acumulado: si en dos años has pagado tres arreglos, la suma ya se acerca al precio de una persiana nueva.

En los bloques de los años setenta y ochenta que abundan en Burgos, el cajón de la persiana es el punto por donde más calor se escapa de toda la fachada: una caja hueca, sin aislar y comunicada con el exterior por la ranura de la cinta. Puedes cambiar la ventana entera y seguir notando la corriente si el cajón se queda como estaba.
Se corrige sin obra en la mayoría de los casos: aislar el interior del cajón, sellar el paso de la cinta y sustituir una lama hueca por otra inyectada con espuma de poliuretano. Con las guías y la polea engrasadas, además, el conjunto sube sin forzar y deja de comerse la cinta: son la mitad de los chirridos por los que nos avisan.
Rangos de partida para que sepas en qué orden de magnitud se mueve tu caso. El precio final sale en la visita, cuando vemos la pieza.
| Servicio | Desde | Qué incluye |
|---|---|---|
| Cambio de cinta | desde 40 € + IVA (48,40 € IVA incl.) | Cinta nueva, ajuste del recogedor y prueba |
| Sustitución de lamas | desde 45 € + IVA (54,45 € IVA incl.) | Lamas sueltas de PVC o aluminio del mismo perfil |
| Cambio de recogedor | desde 45 € + IVA (54,45 € IVA incl.) | Recogedor empotrado o de superficie |
| Reparación de motor | desde 55 € + IVA (66,55 € IVA incl.) | Diagnóstico y sustitución de la pieza que falla |
| Motorización completa | desde 180 € + IVA (217,80 € IVA incl.) | Motor tubular, adaptadores y puesta en marcha |
De cada trabajo se indica la base imponible y el total con IVA incluido. Los importes varían según altura del hueco, acceso al cajón y material de la lama. Consulta las tarifas orientativas al completo
La mayoría de la gente no busca un persianista: busca que le arreglen la persiana del salón antes del fin de semana. Por eso el mismo aviso sirve para una cinta rota en un cuarto piso del G-3, para cambiar las seis persianas de un unifamiliar de Villímar o para revisar todas las de una comunidad de Fuentecillas antes del invierno.
Ocho de cada diez avisos para reparar persianas en Burgos son cinta partida, recogedor sin fuerza, polea comida o lama salida de la guía. Son piezas de catálogo que van en la furgoneta, así que el aviso se cierra el mismo día en que se abre el cajón.
Solo se alarga cuando aparece un eje octogonal vencido o un perfil de lama descatalogado, y en ese caso te lo decimos antes de desmontar nada.
El servicio técnico de persianas cubre por igual el piso de bloque de los años sesenta y setenta de Gamonal o Capiscol, el chalé del alfoz con huecos de dos metros y el cierre de acero de un local de la Avenida del Cid. Cambian la pieza y la altura de trabajo, no la forma de trabajar.

Se sustituye cuando el perfil ya no se fabrica, cuando el cajón no permite trabajar sin romper o cuando el gasto acumulado de dos años se acerca al precio de una persiana nueva.
Como montador de persianas trabajamos aluminio con lama inyectada de poliuretano de 45 y 55 mm, PVC para huecos estándar, madera y alicantina para el casco histórico, acero para local y conjuntos motorizados con motor tubular.
La norma UNE-EN 13659 y el marcado CE del fabricante son los que fijan la resistencia al viento y la carga admisible de cada conjunto: en fachadas expuestas al cierzo del páramo esa clase importa más que el color de la lama, y es lo primero que miramos al elegir perfil.
El presupuesto de persianas se calcula con tres datos —ancho y alto del hueco, material de la lama y estado de cajón, guías y eje—, y por eso lo damos con el cajón abierto y no por catálogo.
Trabajar con un profesional colaborador y no con una empresa de persianas con red comercial es lo que permite dar un precio ajustado sin recortar la pieza: el ahorro sale de la estructura, no del recambio.
La visita y el presupuesto no se cobran en Burgos capital, y tampoco el desplazamiento. En la provincia agrupamos avisos por jornada de ruta para que llegar a Aranda de Duero, Miranda de Ebro o Briviesca no encarezca una reparación de cuarenta euros.
En la ciudad vamos a todos los barrios, sin coste de desplazamiento y casi siempre el mismo día. Cada uno tiene su tipología —Gamonal no se parece en nada al Centro y el G-3 tampoco—, así que dinos el tuyo y salimos con la pieza que lleva tu ventana.
Y fuera de la capital, seis localidades con jornada de ruta y fecha confirmada antes de salir:
Somos un servicio a domicilio: no hay tienda a la que acudir. La visita se concierta por formulario o por correo, y vamos nosotros.
Lo que comprobamos nosotros al llegar, explicado para que puedas descartar tú la mitad de las causas antes de que vayamos.

Cómo distinguir en dos minutos si el problema está en la cinta, el tambor, la polea o las guías.

Motor tubular, cinta motorizada o vía radio. Qué encaja en cada cajón y cuándo compensa.

Aislamiento, peso, ruido, mantenimiento y precio de los tres materiales, comparados.
Nada de lo que sigue es una opinión: son las condiciones con las que salimos a cada aviso, y las tienes por escrito antes de que empecemos.
Lo que se dice antes de abrir el cajón es lo que se cobra. Si aparece algo distinto, se para y se te consulta.
Si la persiana aguanta cinco años más con una pieza suelta, te lo decimos, aunque nos interese más venderte una nueva.
El profesional colaborador que toma medidas es el que vuelve el día de la instalación.
Trabajamos por avisos, no por franjas de mañana o tarde. Cuando nos avisas te decimos la hora concreta a la que podemos estar allí, y si no llegamos ese día lo dices tú: no bloqueamos una tarde entera de nadie. Las averías que dejan la vivienda abierta —persiana descolgada o atascada abajo— entran como urgencia y se atienden el mismo día.
El presupuesto no se cobra. Vamos, abrimos el cajón, vemos qué falla y te decimos el precio antes de tocar nada; si decides no repararlo, no pagas la visita en Burgos capital. En las localidades de provincia agrupamos avisos por días de ruta para que el desplazamiento no encarezca la reparación.
Si el cajón es registrable desde dentro y la persiana no pesa mucho, sí. El problema aparece cuando el cajón es exterior, cuando hay que descolgar el conjunto para acceder al tambor o cuando la persiana es de aluminio y pesa treinta kilos.
Ahí un tirón mal dado convierte la reparación más barata del catálogo en un cambio de eje. Te lo contamos con detalle en la guía del precio de la cinta.
Depende de tres cosas: si el perfil de la lama sigue fabricándose, si el cajón permite trabajar sin romper y cuánto llevas gastado en los últimos dos años. Con lamas descatalogadas y tres reparaciones acumuladas, sale más barato poner una persiana nueva. Lo valoramos en la visita y te damos las dos cifras, la de reparar y la de sustituir, para que decidas tú.
Sí. Es habitual revisar todas las persianas de un portal en una mañana: guías, poleas y cintas de escalera. Se emite un parte por vivienda y una sola factura a la comunidad, con el mismo criterio de precio cerrado que en un domicilio particular.
Cubrimos la pieza sustituida y la mano de obra. Si la misma avería reaparece en el plazo de garantía, volvemos sin coste. Lo que no cubre ninguna garantía es un golpe nuevo o forzar la persiana estando atascada. El plazo concreto va escrito en la factura de cada trabajo: preferimos no publicar un número hasta poder sostenerlo ahí.
No tenemos escaparate. Somos un persianista a domicilio: el taller va en la furgoneta y la medición, el montaje y la reparación se hacen en tu casa.
Eso evita el paseo de ir a una tienda de persianas en Burgos con las medidas mal tomadas y volver con un conjunto que no entra en el cajón. Tú nos describes el hueco, nosotros vamos, medimos en tres cotas y salimos con el precio cerrado.
Una persiana completa de vivienda estándar arranca en 120 € + IVA (145,20 € IVA incl.) en PVC y sube según material, ancho del hueco y si hay que sustituir el cajón.
Cambiar persianas en Burgos rara vez es una cifra única: en un piso de bloque con el cajón sano se cambia solo el conjunto de lamas, y en una vivienda con cajón de obra reventado hay que contar también el frente registrable. Te damos las dos cifras, la de reparar y la de sustituir, en la misma visita.
Respondemos con un precio orientativo antes de salir. Sin compromiso.