«Se ven agujeros y entra luz por el medio»

Reparación de persianas en Burgos
Cinta, tambor, polea, recogedor, motor o persiana atascada. Abrimos el cajón, te decimos qué pieza falla y cuánto cuesta antes de tocar nada.
- Presupuesto en la visita, sin compromiso
- La mayoría se resuelve en una hora
- Recambios estándar en la furgoneta

El diagnóstico se hace con el cajón abierto, no por teléfono
Por teléfono se puede acotar bastante: con el tipo de persiana y lo que hace, la avería se reduce casi siempre a dos piezas posibles y ya te damos un rango de precio. Lo que no se puede hacer por teléfono es cerrar el presupuesto, porque la pieza que ha fallado y la que está a punto de fallar solo se ven con el cajón abierto.
Por eso la visita empieza levantando la tapa de registro y termina contigo delante viendo la pieza vieja.
La furgoneta sale cargada con cintas de 14, 18 y 22 mm, poleas, recogedores empotrados y de superficie, tambores y cardanes estándar: es la razón de que la mayoría de los avisos se cierren en la misma visita en lugar de dejarte la persiana a medias hasta que llegue el recambio.
¿Cuál de estas diez se parece a la tuya?
Cada tarjeta lleva a su apartado, con la causa técnica, cómo se interviene, el precio de partida y el tiempo que lleva.
«Suena a golpe seco dentro del cajón»
«Chirría cada vez que la subo»
«Me he quedado con la cinta en la mano»
«Giro la manivela y no pasa nada»
«La persiana se me baja sola»
«Es una persiana enorme y va con cable»
«Le doy al botón y no responde»
«Se ha quedado a medias y no hay manera»
«Ha caído de un lado y se ha quedado torcida»
Dinos qué hace y te damos el rango hoy
Con el tipo de persiana y el síntoma ya sabemos por dónde va el precio.
Qué reparamos y qué cuesta cada cosa
Cada ficha dice qué hacemos, por qué falla la pieza y cuándo deja de compensar repararla.
Cambiar lamas rotas de persiana
Cambiamos lamas rotas de persiana sin sustituir el conjunto entero: se sube la persiana, se abre el cajón y se sacan las dañadas de una en una por el lateral de la guía. Llevamos el perfil exacto —no todas las lamas de 45 mm encajan entre sí— o lo cortamos a medida.
En PVC la rotura viene del sol, que cristaliza el plástico; en aluminio, casi siempre de un golpe o de la lama final al descolgarse.
Cuándo conviene sustituir: a partir de ocho lamas dañadas o con el perfil descatalogado, sale más barato el conjunto nuevo.
Reparación del tambor de la persiana
Reparamos el tambor de la persiana cuando tiras de la cinta, entra, y la persiana no se mueve: la polea de plástico encajada en el eje octogonal se ha partido o ha perdido agarre y patina.
Cambiamos la pieza y recalculamos las vueltas de cinta, que es lo que decide si cierra abajo y llega arriba. Si el eje está vencido —típico en huecos de más de dos metros con persiana de aluminio— se sustituye entero.
Cuándo conviene sustituir: con el eje vencido y el cajón sin registro, valoramos conjunto nuevo antes de romper el frente.
Cambiar la polea de la persiana
Cambiamos la polea de la persiana cuando chirría al subir o suena a arrastre: el cojinete está seco, o la cinta ha dejado de entrar centrada y se lima contra el marco hasta partirse.
No engrasamos poleas —el aceite calla el ruido dos semanas y vuelve—: se sustituye la pieza y se alinea con el tambor. Ese alineado es lo que evita que una cinta nueva se coma en un año.
Cuándo conviene sustituir: si el cajetín de obra no admite otra polea empotrada igual, pasamos a polea de superficie.
Cambiar la cinta de la persiana
Cambiamos la cinta de la persiana en media hora, y es la reparación que más nos piden. Antes miramos por qué se ha desgastado ahí: la cinta se deshilacha por dentro del cajón durante meses, siempre por el mismo punto de roce.
Montamos el ancho que corresponde —14 mm en vivienda, 18 o 22 mm en persianas grandes—: una estrecha patina en el tambor y una ancha no entra en el recogedor. El desglose, en la guía del coste de la cinta.
Cuándo conviene sustituir: si la polea está comida, se revisan las dos piezas juntas o la cinta nueva dura seis meses.
Cambiar manivelas de persiana
Cambiamos manivelas de persiana en miradores y ventanas grandes, donde el sistema va con varilla y no con cinta. Si gira en vacío o se queda blanda, el cardán interior se ha redondeado.
Sustituimos soporte, varilla y manivela completos. Lo que hay que acertar aquí es la medida: la longitud de la varilla y el ángulo de salida —recto, 45 o 90 grados— cambian de una ventana a otra.
Cuándo conviene sustituir: si el reductor del eje también está gastado, motorizar el hueco sale más a cuenta.
Cambio de recogedores
Cambiamos el recogedor de la persiana cuando «se baja sola»: el muelle de la caja que hay a la altura de la mano ha perdido fuerza y el freno ya no retiene el peso.
Montamos un modelo equivalente, midiendo antes el hueco de obra, porque los cajetines empotrados no son universales. Con cinta de 18 o 22 mm tiene que ser reforzado; uno estándar cede otra vez en dos años.
Cuándo conviene sustituir: con la pared del cajetín reventada, pasamos a recogedor de superficie en vez de picar.
Cambio de cordones de acero
Cambiamos cintas de acero y cables trenzados en persianas de local, de garaje y miradores antiguos, donde una cinta textil no aguantaría el peso. El acero no se deshilacha: se fatiga doblando siempre por el mismo punto y parte de golpe, sin aviso.
En cuanto se ve una hebra suelta hay que dejar de usarla. Sustituimos el cable, revisamos remaches y grapas y comprobamos el antirretorno, que es lo que impide que el conjunto caiga si el accionamiento suelta.
Cuándo conviene sustituir: si ya no la mueve cómodamente una persona, motorizar rinde más que reponer cable cada pocos años.
Reparación de persianas automáticas
Reparamos persianas automáticas empezando por lo barato: alimentación y pulsador, mando —pila o emparejamiento perdido tras un corte de luz— y finales de carrera, que se desprograman solos. En bastantes avisos el motor estaba sano.
Solo después se mira el motor: si zumba y no mueve suele ser el condensador; si no hace ruido y llega corriente, la corona está partida. El recambio va siempre con el mismo par en newton-metro. Automatizar una persiana de cinta es otra cosa: lo explicamos en motorizar persianas.
Cuándo conviene sustituir: un motor de más de quince años sin recambio disponible se sustituye entero.
Persiana atascada
Desbloqueamos persianas atascadas el mismo día, y lo primero es que no fuerces: insistir con la cinta o la manivela rompe el tambor y convierte una llamada de cincuenta euros en una de ciento cincuenta.
Detrás casi siempre hay una lama salida de la guía haciendo tope, los topes de retención sueltos o la cinta enrollada sobre sí misma. Abrimos el cajón y liberamos el conjunto sin tensión: en el noventa por ciento de los casos se resuelve en la visita y sin sustituir nada.
Cuándo conviene sustituir: solo si el atasco ha doblado varias lamas o partido el eje se plantea conjunto nuevo.
Persianas descolgadas
Recolocamos persianas descolgadas cuanto antes, porque empeoran con cada uso: el conjunto tira en diagonal y dobla lamas a cada intento.
La causa habitual son las grapas que unen la persiana al eje —van dos, y cuando una cede el peso pasa entero a la otra—; las de plástico duran mucho menos que las metálicas. La otra es la guía lateral suelta. Bajamos el conjunto, reponemos grapas metálicas y fijamos la guía.
Cuándo conviene sustituir: con media docena de lamas dobladas, comparamos en la visita reponerlas o montar conjunto nuevo.
¿Reparar o sustituir la persiana?
No hay una regla fija, pero sí cuatro criterios que aplicamos siempre delante del cliente. Si tres de los cuatro apuntan a sustituir, reparar solo retrasa el gasto.
Merece la pena repararla
- El perfil de la lama sigue fabricándose
- El cajón tiene tapa registrable y se trabaja desde dentro
- Falla una sola pieza del mecanismo
- No has gastado nada en ella en los dos últimos años
Sale mejor sustituirla
- Lamas descatalogadas o conjunto con muchas piezas dañadas
- Eje vencido y cajón sin registro
- Tercera reparación en poco tiempo
- Quieres además ganar aislamiento térmico o acústico
Cuando toca sustituir, lo normal es una persiana estándar del catálogo: lo tienes en instalación de persianas. Si el hueco es un arco, un mirador o una ventana antigua que no admite medida comercial, entonces hay que fabricarla a medida.
Precios orientativos de reparación
Precios de partida, con la base imponible y el total con IVA incluido. El importe final depende de la altura del hueco, del acceso al cajón y del material de la lama; por eso se cierra en la visita y no por teléfono.
| Avería | Desde | Tiempo |
|---|---|---|
| Cambiar lamas rotas de persiana | desde 45 € + IVA (54,45 € IVA incl.) | 45–90 min |
| Reparación del tambor de la persiana | desde 60 € + IVA (72,60 € IVA incl.) | 60–120 min |
| Cambiar la polea de la persiana | desde 45 € + IVA (54,45 € IVA incl.) | 40–70 min |
| Cambiar la cinta de la persiana | desde 40 € + IVA (48,40 € IVA incl.) | 30–60 min |
| Cambiar manivelas de persiana | desde 50 € + IVA (60,50 € IVA incl.) | 40–80 min |
| Cambio de recogedores | desde 45 € + IVA (54,45 € IVA incl.) | 40–75 min |
| Cambio de cordones de acero | desde 85 € + IVA (102,85 € IVA incl.) | 90–150 min |
| Reparación de persianas automáticas | desde 55 € + IVA (66,55 € IVA incl.) | 45–120 min |
| Persiana atascada | desde 50 € + IVA (60,50 € IVA incl.) | 30–90 min |
| Persianas descolgadas | desde 55 € + IVA (66,55 € IVA incl.) | 45–100 min |
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Del síntoma a la persiana funcionando
Cuatro pasos y una sola persona al frente: quien diagnostica es quien repara.
Describes el síntoma
Con dos datos —tipo de persiana y qué hace— la avería se reduce a dos piezas posibles y ya sale un rango de precio por teléfono.
Abrimos el cajón contigo
El diagnóstico se hace en tu casa, con la tapa de registro levantada y la pieza a la vista. Sin desmontar nada que no haga falta.
Precio cerrado por la pieza
Te decimos qué falla, qué cuesta y cuánto lleva. Si al abrir aparece algo más, se para y se te consulta antes de seguir.
Reparación, prueba y retirada
Se cambia la pieza, se recorre el hueco entero arriba y abajo, y nos llevamos el material sustituido: esa cinta comida es la prueba del trabajo.
Tres cosas que casi nadie te cuenta antes de reparar

La pieza que se rompe casi nunca es la que falla
Casi nadie llama por una guía sin engrasar, y sin embargo ahí empieza la mitad de las averías.
La secuencia se repite con una regularidad casi aburrida: la guía se seca, la persiana sube forzada, la polea trabaja de más y se le come el cojinete, la cinta empieza a rozar contra el borde y se deshilacha por dentro durante meses. El día que se parte, lo que se ve es una cinta rota.
Cambiar solo esa cinta cuesta 40 € + IVA (48,40 € IVA incl.) y resuelve el síntoma. Si la polea sigue comida, la cinta nueva se deshilacha otra vez y en un año estás pagando la misma reparación.
Por eso al abrir el cajón se revisa la cadena entera y se te dice qué está en camino de romperse, aunque hoy no toque cambiarlo. Ese repaso preventivo, hecho a propósito y no de rebote, es lo que hay detrás del mantenimiento de persianas.

Qué puedes comprobar tú antes de llamar
Hay tres comprobaciones que puedes hacer tú en dos minutos y que cambian por completo la precisión del rango que te damos por teléfono. La primera: tira de la cinta suavemente. Si gira en vacío sin que la persiana se mueva, el problema está en el tambor o en la sujeción al eje; si hace tope duro, es un atasco arriba.
La segunda: escucha. Un chirrido continuo al subir apunta a la polea o a las guías; un golpe seco dentro del cajón, al tambor. La tercera: mírala de frente.
Si sube torcida y una esquina va por delante de la otra, se ha soltado una grapa o la lama final se ha salido de la guía. Y una cosa que no conviene hacer: forzar la cinta con la persiana atascada. Eso convierte la reparación más barata del catálogo en un cambio de eje.

El cajón que hay dentro depende del barrio
El tipo de cajón que nos vamos a encontrar depende del año del edificio, y en Burgos eso se corresponde bastante bien con el barrio. En los bloques de Gamonal y Capiscol, levantados en los setenta y ochenta, domina el monoblock de PVC con tapa registrable por dentro: se trabaja cómodo y casi todo se resuelve sin salir al exterior.
En el Centro la historia es otra. Fachada protegida, alicantinas de madera con cordón y recogedores de época que ya no se fabrican, más cajones sin registro donde hay que descolgar el conjunto entero. Y en el G-3 y Villímar, obra bastante más reciente, la mayoría de los avisos son de motorización: condensadores, finales de carrera y mandos desemparejados, no cintas rotas.
Seis razones para que abramos nosotros tu cajón
No hay nota media ni sello que enseñar todavía. Lo que sí podemos poner por escrito es cómo trabajamos, y a eso nos puedes sujetar.
El diagnóstico se hace delante de ti
Se abre el cajón y se te enseña la pieza que ha fallado antes de tocar nada. Nadie diagnostica una persiana desde el salón.
El precio no cambia al terminar
Lo que se dice con el cajón abierto es lo que se cobra. Si aparece una segunda avería, se para el trabajo y decides tú si se sigue.
El recambio va en la furgoneta
Cintas de los tres anchos, poleas, recogedores, tambores y cardanes. Por eso la mayoría de los avisos no necesitan una segunda visita.
Una hora de media, no una mañana
Trabajamos por avisos con hora concreta, no por franjas. Nadie se queda esperando en casa de nueve a dos.
Se prueba el recorrido completo
Antes de cerrar el cajón, la persiana sube y baja entera contigo delante. Ahí es donde se detecta si algo ha quedado rozando.
Si la misma avería vuelve, volvemos
La pieza sustituida y la mano de obra están cubiertas. Somos de aquí: no hay a quién reclamar en otra provincia.
Seis escenarios y cómo se resuelve cada uno
Las diez averías de arriba se dan en sitios muy distintos, y el sitio cambia el trabajo tanto como la pieza.

Piso de bloque de los setenta
Monoblock de PVC con tapa registrable: cinta, recogedor y polea se resuelven desde dentro, sin salir a fachada y sin andamio.

Comunidad de propietarios
Todas las persianas del portal revisadas en una mañana, con parte por vivienda y una sola factura a la comunidad.

Vivienda con persiana motorizada
Mando, condensador y finales de carrera se descartan por orden antes de tocar el motor. En bastantes avisos el motor estaba sano.

Local con cierre de acero
Cinta de acero nueva y tambor realineado. Montar acero sobre un tambor descuadrado es garantizar que vuelva a partirse por fatiga.

Casa antigua con alicantina
Cordón, recogedor de época y lamas de madera. Se repara respetando el sistema original, que es lo que pide la fachada protegida.

Cajón exterior sin registro
Cuando no hay tapa por dentro hay que trabajar desde fuera o descolgar el conjunto. Se advierte antes de empezar, nunca al pasar la factura.
Arreglar persianas en Burgos: del síntoma a la pieza
Casi todo lo que la gente describe como «la persiana no sube ni baja» se reduce a cinco piezas. Si la cinta gira en vacío o se ha quedado en la mano, es cambiar la cinta de la persiana —de 14, 18 o 22 mm según el recogedor—.
Si baja sola o no se queda arriba, el que ha perdido fuerza es el muelle y toca cambiar el recogedor. Si suena a golpe seco dentro del cajón, el que patina es el tambor y hay que reparar el eje antes de que se lleve por delante todo lo demás.
Cuando lo que entra es luz por el centro del hueco, el trabajo es sustituir las lamas rotas del mismo perfil, sin desmontar el conjunto. Y cuando la persiana tiene motor y no responde, la reparación de la persiana motorizada empieza descartando por orden mando, condensador y finales de carrera: en bastantes avisos el motor está sano y lo que falla es la programación.
Como técnico de persianas a domicilio, la furgoneta sale cargada con las medidas de cinta, recogedores, poleas y lamas que más se piden en la ciudad, así que la mayoría de los avisos se cierran en la misma visita.
La reparación de persianas de comunidad se organiza distinto: todas las de un portal en una mañana, un parte por vivienda y una sola factura. Y la persiana atascada que deja el hueco abierto no espera turno, entra como urgencia el mismo día.

Cuándo una avería deja de poder esperar a mañana
La mayoría de las reparaciones aguantan un día sin drama: una lama partida, un chirrido o un recogedor flojo molestan, pero no dejan la casa expuesta. El criterio para tratar un aviso como urgente es siempre el mismo y no depende de lo nervioso que estés al llamar: si la vivienda o el local se quedan abiertos, es urgente.
Eso ocurre en tres situaciones concretas: la persiana atascada abajo que impide abrir y salir, la que se ha quedado arriba dejando una ventana accesible desde la calle, y la descolgada que cuelga en diagonal y se dobla más a cada intento.
En esos casos se sale el mismo día en Burgos capital: el horario, el criterio de aviso y el precio están en el servicio de persianista urgente.
Toda la ciudad y seis localidades de la provincia
Cada barrio tiene su tipología de cajón y de recogedor, así que sabemos con qué nos vamos a encontrar antes de subir.
Dudas frecuentes sobre reparar una persiana
¿Cuánto tarda una reparación de persiana normal?
De media hora a dos horas según la pieza: una cinta se resuelve en treinta minutos y un tambor con eje vencido se va a dos horas porque hay que descolgar el conjunto. Si falta un recambio concreto, la persiana se deja funcionando de forma provisional.
¿Hace falta que esté alguien en casa?
Sí, alguien mayor de edad. Se trabaja dentro de la vivienda y la persiana hay que probarla antes de irse: esa prueba de subida y bajada es la que detecta si algo ha quedado rozando.
¿Se puede reparar sin romper el cajón?
Casi siempre. Los cajones interiores llevan tapa registrable y se abren sin tocar la obra. La excepción son los monoblock exteriores sellados, donde a veces hay que trabajar desde fuera; eso se te advierte antes de empezar, nunca después.
¿Reparáis persianas de comunidad y de escalera?
Sí, y sale mejor agrupar: revisar todas las persianas de un portal en una mañana cuesta bastante menos que cuatro avisos sueltos. Se entrega un parte por vivienda. Si la duda es a quién le toca pagar, lo tienes desglosado en quién paga la persiana: propietario, inquilino o comunidad.
¿Qué pasa si al abrir el cajón aparece otra avería?
Se para el trabajo y se te consulta. Es habitual entrar por una cinta rota y encontrar la polea comida. Nunca aparece en la factura algo que no hayas aprobado antes.
¿Tenéis recambios de persianas antiguas?
De mecanismo casi siempre: cintas, poleas, recogedores, tambores y cardanes son estándar. Con las lamas es distinto, hay perfiles de los setenta que ya no fabrica nadie; entonces buscamos uno compatible o te damos el precio del conjunto.
¿Cuánto cuesta arreglar una persiana en Burgos?
La reparación más habitual, el cambio de cinta, arranca en 40 € + IVA (48,40 € IVA incl.) e incluye la cinta nueva, el ajuste del recogedor y la prueba del recorrido.
Sustituir lamas sueltas o el recogedor se mueve en cifras parecidas, y reparar un motor sube algo porque primero hay que diagnosticar qué componente falla. El precio se cierra con el cajón abierto y antes de tocar la pieza, nunca al terminar.
Mi persiana no sube ni baja, ¿es grave?
Casi nunca. Que no se mueva suele significar una lama fuera de la guía, la cinta descarrilada del tambor o un tope vencido, y las tres se resuelven en menos de una hora sin cambiar el conjunto. Lo que sí conviene es no seguir tirando de la cinta: es el tirón de más el que convierte una reparación de cuarenta euros en un cambio de eje.
Cuéntanos qué avería tienes
Con el tipo de persiana y lo que hace es suficiente para darte un rango. Te llamamos para confirmar hora y precio antes de salir.