Sistema según cómo abra la ventana
Enrollable, corredera, fija o plisada. Lo decide la hoja de la ventana y si por ahí se pasa a diario a la terraza.

Fabricamos mosquiteras a medida en perfil de aluminio para ventanas, balcones y huecos grandes. El sistema correcto depende de cómo abre la ventana, no del gusto: una corredera en una ventana abatible no sirve.

La enrollable se recoge sola en un cajetín y es la solución para ventanas de apertura frecuente. La corredera acompaña a las ventanas de dos hojas que ya corren, y comparte carril o lleva el suyo propio.
La fija es un marco atornillado que no se mueve, ideal para huecos de ventilación, tendederos y ventanas abatibles de baño. La plisada, que se pliega como un acordeón, es la que resuelve los huecos anchos de terraza donde una corredera se quedaría corta.
Tres cosas que en un presupuesto de mosquitera suelen ir aparte y aquí entran de serie.
Enrollable, corredera, fija o plisada. Lo decide la hoja de la ventana y si por ahí se pasa a diario a la terraza.
Fibra de vidrio estándar, antipolen para alérgicos o malla reforzada donde hay perro o gato que se apoye en ella.
Perfil de aluminio lacado, atornillado o a presión, comprobando que no estorba al recogido de la persiana ni al cierre de la ventana.
El sistema lo decide cómo abre la ventana, no el catálogo. Lo vemos en la visita, que es gratuita.

La estándar es fibra de vidrio recubierta y cumple de sobra para mosquitos. Existe una versión antipolen, de trama mucho más cerrada, que se nota en primavera pero reduce el paso de aire.
Y está la malla reforzada tipo pet screen, pensada para casas con perro o gato: aguanta arañazos y empujones que rompen la estándar en una semana. Cuesta más y se ve algo más, pero evita cambiar la mosquitera cada verano.

Los marcos se fijan a presión o con tornillo al marco de la ventana, sin tocar la obra. El punto crítico es el cajón de la persiana: si la mosquitera enrollable se monta demasiado alta, el cajetín interfiere y la persiana empieza a rozar al bajar.
Por eso medimos primero el hueco libre entre el cajón y la ventana. Es un detalle de dos minutos que evita el clásico aviso de persiana que se traba justo después de poner la mosquitera.

El precio de partida es de 65 € + IVA (78,65 € IVA incl.) para una ventana estándar, {iva}, e incluye la medición, la fabricación del perfil a medida, la malla y el montaje. El plazo habitual es de 7 a 10 días laborables.
Cuando una mosquitera enrollable se monta sin medir el hueco del cajón, la persiana acaba trabándose: ese caso está en el apartado de persiana atascada. Un repaso anual de guías y mallas entra en el mantenimiento.
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Sistemas | Enrollable, corredera, fija y plisada |
| Perfil | Aluminio lacado en blanco, marrón y carta RAL |
| Mallas | Fibra de vidrio, antipolen y reforzada para mascotas |
| Montaje | A presión o atornillado, sin obra |
| Ancho máximo | Hasta 1,6 m en enrollable y más en plisada |
| Invernaje | Las enrollables se recogen; las fijas se desmontan |
Lo que mueve el importe en una mosquitera: el sistema que pide la ventana —enrollable, corredera, fija o plisada—, el tamaño del hueco y si el perfil va lacado en un color de carta RAL. los rangos de precio de cada trabajo
Cuatro pasos. El primero es el que decide todo: cómo abre tu ventana, porque eso es lo que fija el sistema, no el gusto.
Medimos el hueco y miramos cómo abre la ventana. Una corredera, una abatible y un hueco de paso piden sistemas distintos, y ponerlo al revés se nota al primer verano.
Con las medidas y el sistema elegido sale el precio final y el plazo de 7 a 10 días laborables, con el color de perfil especificado.
El marco de aluminio se corta a tu hueco y se monta la malla. Ahí se van los días, y por eso el plazo se dice antes y no después.
Se monta, se comprueba que no roza y que cierra a tope, y se prueba contigo delante abriendo y cerrando el hueco entero.
Los tres encargos de mosquitera que más entran y cómo se resuelve cada uno.

Mosquitera enrollable con el cofre bajo el cajón, comprobando que la lama no roza con ella al bajar.

Corredera de dos hojas, que aguanta el paso continuo mucho mejor que una plisada.

Malla reforzada en los huecos bajos, que es donde el animal se apoya y donde la fibra estándar se abre en un verano.
La mosquitera enrollable va en el hueco de la ventana y se recoge sola en su cofre cuando no se usa: es la que menos estorba y la que más se pide para dormitorios.
La corredera es la opción para ventanas de dos hojas que se abren a diario, y la fija, la más barata y la más resistente, encaja en ventanas abatibles y oscilobatientes de patio o baño que se abren poco.
Para una puerta de terraza o de balcón el sistema es la plisada: se pliega como un acordeón, deja el paso libre y aguanta el vaivén de todo el verano.
Todas se fabrican con perfil de aluminio lacado del color de tu carpintería y con malla de fibra de vidrio; hay malla reforzada para viviendas con gato y malla antipolen, de trama más cerrada, para quien pasa mal la primavera.
Se montan sin obra y, en la mayoría de ventanas de aluminio y PVC, sin taladrar la hoja. Cuando el perfil está entero y lo que se ha roto es la malla, se cambia solo la malla y el marco se aprovecha: cuesta una fracción de una mosquitera nueva y se resuelve en la misma visita.

Una mosquitera rota no deja la vivienda insegura, así que tampoco entra como urgencia. Se cambia la malla o el perfil en la primera visita disponible, muchas veces aprovechando otro trabajo en el mismo portal.
Una mosquitera rota no deja la vivienda insegura, así que tampoco entra como urgencia: se cambia la malla o el perfil en la primera visita disponible. Lo que sí se atiende el mismo día es lo que deja un hueco al descubierto, y eso es el servicio de persianista urgente.
Las montamos en toda Burgos capital y en la provincia. Fuera de la ciudad entran sobre todo en Briviesca y Quintanadueñas, donde el hueco de terraza y el paso al tendedero son lo habitual.
Las enrollables no hace falta: se recogen en su cajetín y ahí aguantan. Las fijas y las correderas se desmontan en un minuto y se guardan, que es lo que alarga su vida.
Restan algo de claridad y de vista, sobre todo la antipolen. La malla estándar en color gris o negro es la que menos se nota desde dentro, aunque parezca lo contrario.
La estándar no: la rompen a la primera. Con malla reforzada tipo pet screen sí, es la que montamos siempre que hay animales en casa.
Sí, con marco fijo por el interior o con sistema enrollable vertical. Lo que no encaja ahí es la corredera, porque necesita un carril por el que desplazarse.
La plisada. Se pliega a un lado como un acordeón, deja el paso libre sin tener que recogerla y aguanta el uso diario de todo el verano mucho mejor que una corredera forzada a hacer de puerta. En huecos anchos se monta de apertura central, con las dos hojas plegando hacia los lados.
Sí, y es lo primero que miramos. Si el perfil de aluminio está entero y el muelle del cofre responde, se sustituye únicamente la malla —fibra de vidrio estándar, reforzada para gatos o antipolen— y el marco se aprovecha. Cuesta una fracción de una mosquitera nueva.
Dinos el ancho y el alto del hueco y si la ventana es corredera, abatible o de paso. Con eso te damos un precio orientativo antes de ir a medir.