Persiana descolgada que no cierra
El hueco queda abierto o a medio cerrar y la vivienda expuesta desde fuera.

Si la persiana ha dejado la casa o el local abiertos, esto no espera a mañana. Escríbenos y te decimos a qué hora podemos estar allí.
Escríbenos ahora
info@Cuéntanos qué ha pasado y en qué planta estás. Con eso ya sabemos si hace falta escalera, si podemos asegurar el hueco en el momento y qué pieza llevar en la furgoneta.
Tienen algo en común: la vivienda o el negocio se quedan expuestos, o alguien no puede usar la ventana por la que sale.
El hueco queda abierto o a medio cerrar y la vivienda expuesta desde fuera.
No puedes abrir la ventana ni salir a la terraza, y en planta baja además te deja a oscuras.
El hueco queda accesible desde la calle o desde el patio durante toda la noche.
El cierre no baja al terminar la jornada. Aquí la urgencia no es la comodidad, es el seguro.
Suele ir acompañado de lamas dobladas y de riesgo de que caiga el resto.
Persiana y ventana dañadas a la vez, normalmente por viento o por un golpe.
En una urgencia el orden importa más que la velocidad: primero se cierra el hueco y después se repara. Al revés, te quedas media hora con la ventana abierta mientras alguien busca una pieza en la furgoneta.
Lo primero no es reparar, es cerrar. Si el conjunto está descolgado se sujeta y se inmoviliza para que no siga cayendo; si está atascado arriba en un bajo, se baja a mano aunque haya que desmontar la tapa del cajón. La vivienda deja de estar expuesta antes de que se abra la caja de herramientas.
Con el hueco ya seguro se localiza la pieza: tope vencido, grapa suelta, tambor partido o lama fuera de guía. Se te enseña delante y se te dice el precio antes de tocar nada, igual que en un aviso normal. La prisa no cambia esa parte.
Si la pieza es estándar —cinta, tope, grapa, polea, recogedor— se resuelve en la misma visita. Si no lo es, la persiana se deja cerrada y fija, que resuelve la urgencia real, y se vuelve con el recambio sin cobrar el segundo desplazamiento.
Se sube y se baja entera varias veces contigo delante. Una urgencia mal cerrada vuelve a los tres días, y volver gratis sale más caro que hacer la prueba.
La mayoría de urgencias se cierran en una sola intervención. Estas son las cinco que más entran y lo que se hace en cada una, para que sepas si vas a quedarte con la persiana funcionando o solo asegurada.
| Situación | Tiempo | Qué se hace en la visita |
|---|---|---|
| Persiana descolgada de un lado | desde 40 € 40–70 min + IVA (48,40 € IVA incl.) | Se sujeta el conjunto, se reponen las grapas del eje y se revisa el resto de sujeciones |
| Atascada abajo o a media altura | desde 30 € 30–60 min + IVA (36,30 € IVA incl.) | Se libera tensión, se reconduce la lama salida de la guía y se ajusta el tope |
| Bloqueada arriba en planta baja | desde 45 € 45–90 min + IVA (54,45 € IVA incl.) | Se baja a mano abriendo el registro y se repara el mecanismo que la retiene |
| Cierre de local que no baja | desde 60 € 60–150 min + IVA (72,60 € IVA incl.) | Cinta o cordón de acero, alineación del tambor y, si hay motor, maniobra y finales |
| Conjunto caído dentro del cajón | presupuesto | Se asegura el hueco en la visita; el conjunto suele necesitar taller o pieza a medida |
Los tiempos son de trabajo en el hueco, sin contar el desplazamiento. No incluyen el caso en que haya que fabricar pieza: ahí se asegura el hueco y se vuelve.

No anunciamos «24 horas» porque no es un servicio con turno de guardia: es un profesional que sale de noche cuando de verdad hace falta. Esta es la línea, dicha antes de que nos avises y no después.
Vivienda o local que se quedan abiertos a la calle, persiana descolgada con riesgo de caída sobre la acera y cierre comercial que no baja al terminar la jornada. Son los casos en los que esperar a mañana tiene un coste real.
Persiana atascada en un piso alto, motor que ha dejado de responder o lamas rotas sin hueco abierto. Molesta, pero ni la casa ni el negocio quedan expuestos, y a primera hora sale sin recargo de nocturnidad.
Si dudas de en cuál de los dos casos estás, avísanos igual y lo decidimos juntos. No cuesta nada y evita una salida nocturna con recargo que quizá no necesitabas.
Un cierre comercial que no baja no es la misma urgencia que una persiana de salón: ahí lo que está en juego es la cobertura del seguro, que casi siempre exige el local cerrado para responder de un robo. Por eso el cierre de local entra como urgencia aunque sean las diez de la noche de un sábado.
La mecánica también es distinta. Un cierre enrollable metálico mueve entre cinco y diez veces el peso de una persiana de vivienda, así que ni la cinta ni el tambor ni el motor se parecen: llevan cordón o cinta de acero, eje reforzado y cuadro de maniobra propio.
Cuando lo que falla es el motor de un cierre, lo primero que se descarta es el cuadro, no el motor, porque es lo que se avería antes y lo que menos cuesta.
En comunidades de propietarios la urgencia típica es la persiana del portal o la del cuarto de contadores, y ahí el problema añadido es quién autoriza el gasto.
Se resuelve igual que en un domicilio: se asegura el hueco, se emite parte de la intervención y la factura va al administrador. Si además queréis evitar que vuelva a pasar, eso se cubre con un contrato de revisión anual, que sale bastante más barato que dos salidas de emergencia.
Cuando el cierre ha cedido por un intento de forzarlo —y en locales de calle pasa— la reparación es el primer paso, pero conviene valorar el segundo: una lama de acero autoblocante cambia por completo el esfuerzo que hace falta para volver a abrirla desde fuera.
Decirlo nos quita trabajo de emergencia, pero es lo honesto: estas averías se atienden igual de bien en un aviso normal, sin recargo de prioridad y eligiendo tú la hora.
Todas ellas están explicadas, con precio y tiempo, en la página de reparaciones. Si dudas, avísanos y lo aclaramos en un minuto.
Si es urgente, escríbenos
info@En horario normal el aviso urgente no tiene recargo de prioridad si coincide con una ruta que ya teníamos por tu zona.
Nos avisas y describes lo que ha pasado. Con dos o tres preguntas sabemos si es un tope caído, una grapa rota o el conjunto entero descolgado, y con eso decidimos qué material cargar. Después te damos una hora concreta de llegada.
Al llegar se asegura primero el hueco —que es lo que de verdad corre prisa— y luego se repara. Si la pieza que hace falta no es estándar, se deja la persiana cerrada y fija y se vuelve con el recambio, sin cobrar dos desplazamientos.
No fuerces la cinta ni la manivela. Es la reacción natural y es justo lo que convierte una reparación de cincuenta euros en una de ciento cincuenta, porque parte el tambor. Si la persiana está descolgada, no intentes subirla: cada intento dobla más lamas.
Si puedes, haz una foto del cajón abierto y otra del hueco completo y tenlas a mano. Las dos averías urgentes más frecuentes están detalladas en persiana atascada y en persianas descolgadas, por si quieres saber qué vamos a encontrarnos.
Estamos a un correo
info@Si prefieres que te escribamos nosotros, déjanos los datos en el formulario de contacto y te llamamos en cuanto salgamos del aviso en curso.
La reparación cuesta lo mismo que en un aviso normal. Lo que se añade es el recargo de prioridad, y uno distinto cuando la salida es fuera del horario de L-V 08:00–20:00 · S 09:00–14:00. Los dos te los decimos antes de salir, nunca al llegar.
En Burgos capital no hay coste de desplazamiento. En las localidades de la provincia depende de si coincide con un día de ruta; consulta las zonas donde trabajamos. El desglose completo de tarifas está en la página de precios.
Una persiana atascada abajo que impide abrir la ventana o salir a la terraza. Una persiana bloqueada arriba en un bajo o un primero, con el hueco accesible desde la calle.
Una persiana descolgada que cuelga en diagonal y se dobla más a cada intento. Un cierre de local que no baja al terminar la jornada. Y el conjunto caído dentro del cajón, casi siempre con lamas dobladas y cristal en riesgo.
Los cinco tienen en común lo mismo: la vivienda o el negocio se quedan abiertos. Ese es el criterio de la reparación urgente de persianas, y no cambia por insistir. Lo primero al llegar es asegurar el hueco —dejarlo cerrado y fijo— y solo después se repara; si la pieza no es estándar, se vuelve con el recambio sin cobrar dos desplazamientos.
No somos un servicio de persianas 24 horas con centralita y turno de guardia, y preferimos decirlo: es un profesional que sale de noche o en fin de semana cuando el hueco no se puede cerrar. Para lo que aguanta hasta la mañana siguiente, atendemos a primera hora y sin recargo de nocturnidad, que sale mucho más barato.
Depende de la hora y de dónde estemos en ese momento. Al responder a tu aviso te decimos una hora concreta, no una franja de cuatro horas. Si ese día no podemos, también te lo decimos: es preferible a tenerte esperando toda la tarde.
Los sábados por la mañana entran en horario normal. Fuera de eso atendemos urgencias reales —vivienda o local que no se puede cerrar— con recargo, y siempre diciéndote el importe antes de salir.
La reparación cuesta lo mismo; lo que se añade es un recargo por prioridad, y otro distinto si es fuera de horario. Los dos te los decimos antes de movernos, nunca al llegar ni en la factura.
Se deja el hueco asegurado y cerrado, que es lo urgente, y se vuelve con la pieza en cuanto esté. En ese caso solo se cobra la intervención de emergencia, no dos visitas.
No, y preferimos decirlo. No hay turno de guardia ni centralita: es un profesional que sale de noche cuando la vivienda o el local se han quedado abiertos. Para lo que aguanta hasta la mañana siguiente, atendemos a primera hora y sin recargo de nocturnidad.
Sí, y es de los casos más claros: la mayoría de pólizas exigen el local cerrado para responder de un robo. Un cierre metálico no comparte mecánica con una persiana de vivienda —cinta o cordón de acero, eje reforzado y cuadro de maniobra propio—, así que conviene indicar en el aviso si es manual o motorizado.
Es lo peor que puedes hacer. Tirar de la cinta con el conjunto atascado es lo que parte el tambor y convierte una reparación de cuarenta euros en una de ciento cincuenta. Si está descolgada, tampoco intentes subirla: cada intento dobla más lamas.
Sí, con la diferencia de que el tiempo de llegada depende de dónde esté la furgoneta en ese momento. Al responderte te decimos una hora concreta y si no podemos llegar ese día lo decimos también, para que puedas buscar otra opción en lugar de esperar.
Lo primero, no forzar la cinta ni la manivela: con el conjunto trabado, el siguiente tirón parte el tambor. Avísanos y describe si la persiana está atascada abajo, bloqueada arriba o descolgada, porque eso decide el material que cargamos. Al llegar se asegura el hueco y se deja la vivienda cerrada antes de ponerse con la reparación.
Los sábados por la mañana entran en horario normal, sin recargo de nocturnidad. El resto del fin de semana salimos si la vivienda o el local se han quedado abiertos, con un recargo que te decimos antes de movernos. Si lo que tienes es una lama partida o un chirrido, sale mucho más a cuenta esperar al lunes.
Para lo que corre prisa, dilo en la primera línea del aviso. Si tu avería aguanta a mañana, déjala aquí y te llamamos nosotros con hora y precio.