Medición con la fachada delante
En edificio protegido la medida no basta: hay que ver qué permite la ordenanza y qué llevan los huecos vecinos, porque el conjunto de la fachada manda sobre el gusto de cada vivienda.

Fabricamos e instalamos persianas de madera y alicantinas a medida, que en buena parte del centro de Burgos no son una preferencia estética sino la única opción admitida en fachada. Trabajamos con pino tratado y con maderas nobles.

La alicantina está formada por listones redondeados unidos entre sí por cordones, y se enrolla por fuera sobre un soporte visible o dentro de un cajón muy holgado. Filtra la luz aunque esté bajada y ventila, que es justo lo que se busca en un mirador o en una galería.
La persiana de lama de madera maciza funciona como una de aluminio: lamas planas que encajan unas en otras y cierran del todo. Oscurece mucho más y pesa bastante, así que el mecanismo tiene que estar dimensionado para ese peso.
Tres cosas que en un presupuesto de madera suelen cobrarse aparte y aquí van dentro.
En edificio protegido la medida no basta: hay que ver qué permite la ordenanza y qué llevan los huecos vecinos, porque el conjunto de la fachada manda sobre el gusto de cada vivienda.
Son dos productos distintos, con mecanismo distinto y peso distinto. Se decide en la visita, según el hueco y según lo que aguante el cajón que hay.
Pino tratado para exterior, iroko o madera noble bajo pedido, con la protección dada antes del montaje y no después de colgarla.
En el centro de Burgos la ordenanza decide antes que el gusto. Lo comprobamos en la misma visita de medición.

En los edificios protegidos del centro, la ordenanza obliga a mantener el aspecto de fachada, y eso incluye el material y el color de la persiana. Sustituir una alicantina por PVC blanco en una fachada catalogada puede acabar en orden de reposición.
Lo habitual en esas viviendas es además un hueco fuera de escuadra y un cajón exterior de obra, así que la persiana se fabrica con las medidas reales tomadas en casa, no con las nominales del plano.

La madera exterior necesita una mano de lasur cada cuatro o seis años en fachadas expuestas; en orientaciones protegidas aguanta más. No es un capricho: sin ese tratamiento el listón absorbe agua, se hincha y deja de correr por la guía.
A cambio, una alicantina bien mantenida dura décadas y se repara pieza a pieza. Cuando lo que falla son los cordones o un par de listones, se sustituyen esos y no el conjunto entero: eso con el PVC no se puede hacer.

El precio de partida es de 260 € + IVA (314,60 € IVA incl.) para un hueco de vivienda estándar, {iva}, e incluye la medición, la fabricación en taller, el tratamiento para exterior, el montaje y la retirada del conjunto antiguo. El plazo habitual es de 15 a 20 días laborables por fabricación.
El peso es también la razón por la que estas persianas se descuelgan más que otras cuando una grapa cede; el proceso está en la sección de persianas descolgadas. Para ver cómo queda frente a los otros materiales, ahí está la comparativa de materiales.
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Materiales | Pino tratado para exterior, iroko y maderas nobles bajo pedido |
| Tipos | Alicantina de cordón y lama maciza |
| Peso aproximado | 6 a 9 kg por m² |
| Acabados | Barniz, lasur y tintes al tono de la carpintería |
| Motorizable | Sí, con motor sobredimensionado por el peso |
| Mantenimiento | Lasur cada 4-6 años en fachada expuesta |
Lo que mueve el importe en madera: la especie elegida —pino tratado, iroko o madera noble bajo pedido—, el tipo de lama y si la fachada protegida obliga a un acabado concreto. qué incluye cada tarifa
Cuatro pasos y un plazo largo, porque la madera se fabrica de verdad. En fachada protegida hay además un paso previo: comprobar qué admite la normativa.
Medimos el hueco y, si el edificio está protegido, comprobamos qué tipo de persiana y qué acabado admite la ordenanza antes de ofrecerte nada.
Con las medidas reales sale el precio final, la madera elegida y el plazo de 15 a 20 días laborables por fabricación, que es el más largo del catálogo.
La alicantina o la lama maciza se hace para tu hueco, con la madera tratada para exterior. Ahí se van las semanas, y por eso el plazo se dice antes.
Se cuelga el conjunto, se tensa el cordón al peso real —una alicantina pesa mucho más de lo que parece—, se prueba contigo delante y nos llevamos la vieja.
Los tres encargos de madera que más entran y cómo se resuelve cada uno.

Alicantina de cordón, que es lo que exige la ordenanza en buena parte del casco. Ninguna imitación en PVC pasa ahí.

Cajón nuevo dimensionado al diámetro del rollo: la madera enrollada abulta bastante más que el aluminio y en un cajón justo no cabe.

Sustitución de una alicantina agotada por otra igual, respetando el cordón y el recogedor originales.
No toda persiana de madera hay que cambiarla. Muchas alicantinas del casco antiguo aguantan otros veinte años con un cordón nuevo, las tablillas rotas repuestas y un tratamiento de lasur para la intemperie: eso es restaurar una persiana de madera, cuesta una fracción de lo que vale una nueva y mantiene la imagen que pide la fachada.
Cuando la madera está pasada —tablillas abiertas por la humedad, cinchas podridas, marco descuadrado— se fabrica de nuevo a medida.
El precio de una persiana de madera depende de la especie y del tipo: la alicantina exterior de tablilla estrecha no cuesta lo mismo que la enrollable de lamas anchas para un hueco de salón. Ambas se entregan tratadas en taller, no barnizadas de cualquier manera en la calle.
En los edificios del entorno de la Catedral y del casco histórico protegido la madera no es una preferencia estética, es lo que admite la ordenanza.
Ahí medimos hueco a hueco, respetamos el despiece original y dejamos por escrito el color y el acabado para que la comunidad pueda presentarlo. El mantenimiento de las persianas de madera se reduce después a una revisión del cordón y una mano de lasur cada cinco o seis años.

Una alicantina descolgada pesa mucho y arrastra al resto de las lamas en cuanto se mueve. Si se ha soltado de un lado, se asegura el conjunto el mismo día, aunque fabricar la nueva lleve tres semanas.
Una alicantina descolgada se asegura el mismo día en Burgos capital para que no arrastre al resto del conjunto, aunque la reposición tarde lo que tarde el taller. Ese aviso entra por el servicio de persianista urgente, con su propio criterio de precio.
Sí, pero con matices: pesa más que una persiana convencional y el motor tiene que ir sobredimensionado. En algunos soportes exteriores antiguos no hay espacio para alojar el tubular y hay que rehacer el soporte.
Si los listones están sanos y solo han cedido los cordones o un par de piezas, compensa. Cuando la madera está abierta por la veta o hay listones podridos en la parte baja, ya no.
El pino tratado en autoclave da muy buen resultado si se mantiene el lasur. Para fachadas muy castigadas, el iroko aguanta la humedad bastante mejor, aunque el precio sube.
La de lama maciza, prácticamente sí. La alicantina no: por diseño deja pasar luz entre listones, y eso es lo que se busca cuando se elige.
En muchos casos sí. Si el bastidor está firme y las tablillas no se abren, con cordón nuevo, las piezas rotas repuestas y un tratamiento de lasur la persiana aguanta otros veinte años por una fracción del precio de una nueva. Lo valoramos en la visita: si la madera está pasada, te lo decimos.
Poco y espaciado: revisar el cordón y las cinchas una vez al año y dar una mano de lasur o aceite cada cinco o seis, antes de que la madera se abra. Es lo que evita que una tablilla suelta acabe en un cambio de conjunto completo.
Dinos el ancho y el alto aproximados del hueco, si el edificio está protegido y qué madera tiene ahora. Con eso te damos un precio orientativo antes de ir a medir.